lunes 1 de agosto de 2011

Luca Prodan, genio y demente

Por David Bicharrako Ortiz

Uno de los nombres que más resalta en Sudamérica cuando hablamos de rock y contraculturas es Luca Prodan. Líder y vocalista de la banda argentina Sumo, este italiano tiene una de las historias más freak y del panorama de los rockstar en Latinoamérica.

Nacido en Roma el año 53, se caracterizó siempre por tener un coeficiente intelectual destacado y un sentimiento de rebeldía innato. De padre austriaco y madre escocesa, su vida se desarrolló en un constante desacato al autoritarismo de su papá, quien decidió enviarlo al Gordonstoun School en Escocia, donde fue compañero del príncipe Carlos de Inglaterra y en el cual se caraterizó por ser un estudiante brillante en artes y en humanidades, pero también por ser el alumno más castigado del colegio.

Al más estilo The Wall, Luca comenzó a violentar las reglas de lo que él veía como el intento de convertirlo en una marioneta del sistema. Allí fue donde conoció a su amigo argentino Timmy Mackern, con quien compartían el sentirse extranjeros entre un montón de británicos de la alta alcurnia que los consideraban inferiores por ser extranjeros.

Meses antes de terminar el colegio, Prodan se escapa con rumbo desconocido. En este período nadie supo nada de él. Escondido, prófugo de su familia y su pasado, nadie sabía que estaba viviendo escondido en Londres. Trabajaba en lo que pillaba y cada vez iba probando dosis más fuertes de heroína, la droga que marcaría su vida.

Como diría en entrevistas posteriores " Yo viví siete años en Londres y tuve que dejar todo y venirme porque la heroína me estaba matando. La heroína es la mamá eterna, es como el útero que te protege. Con ella no se jode, por algo es la segunda droga en importancia, la primera es EL PODER”

El 75 reaparece en Italia, donde fue llamado a formar parte de las filas del ejército. Reclutado y con una actitud cada vez menos complaciente a la autoridad, Luca se escapa con uniforme y todo, algo gravísimo para la ley lombarda, y que le valió caer preso.

En otra ocasión mientras estaba drogado tomándose unos helados junto a un amigo en un calle romana, lo encontraron los carabinieri y terminó otra vez preso. No quiso recibir la ayuda de su padre, quien se rajaba con abogado y todo. Pasó un tiempo bien largo encarcelado, sin más distracción que una guitarra y una armónica en la celda. Según sale en el documental “Luca, la película”, fue en este período que escribió sus mejores canciones.

Cuando sale de la cárcel, empieza a consumir cada vez más heroína al punto de quedar en coma hepático por sobredosis. Consciente del problema, decide irse a la Argentina. Toma contacto con su amigo del colegio, el cordobés Timmy para que lo reciba. Fue así como llega el 81 a las sierras del centro de Argentina.

Aquí es donde comienza la historia de Sumo, entre las ginebras cordobesas y los instrumentos que Luca compró en Londres. Con un su voz rasposa y Steffanie, una baterista punk inglesa, en pleno conflicto de las Malvinas. Su primera presentación masiva la realizaron en Buenos Aires, entre un montón de metaleros que poco les interesaba escuchar a unos rockeros apegados a The Clash, comenzaron a pifiarlos y gritarle puta la sexy punketa que llegó a golpear tarros. Luca se paró borracho y gritó: ¡Sale una carrera con ginebra hasta Rosario!, esa noche salieron aplaudidos entre los chascones con polera de Iron Maden.

Decadente y reventado, usando caras dementes y con frases que rayaban entre la genialidad y el absurdo, Luca se convirtió en ícono del rock de la Argentina Posdictadura y sus reflexiones aún se recuerdan.

De letras atemporales y una extraña visión de la argentina y las historias de sus bares, Prodan dijo alguna vez" Soy medio vidente. Todos los temas de SUMO son predicciones. No los hice a propósito. Los hago en el acto, en el estudio. Nunca sé de qué carajo estoy hablando; después, al año o a los dos años los escucho y pasó exactamente lo que yo había cantado".

Muy de piel, al pelado nunca le faltaron mujeres. Cuando se refería a grupos como Soda Stereo o Virus, decía aborrecer el maquillaje y el peinado raro, la frivolidad y era claro: “ellos quieren ser famosos, tener más minas, y yo no quiero eso, siempre tuve amiguitas de otras maneras, y si me das una guitarra criolla yo te pelo algo. Es la diferencia entre ser un músico y un músico de corazón, como sí lo tienen Mercedez Soza o Yupanqui”

El 14 de noviembre de 1987 actuaron en el Coloquio Internacional de Telecomunicaciones que se llevó a cabo en la ciudad de Argel, Argelia. Como banda ya alcanzaban su punto de auge.

La última actuación del grupo, con Luca a la cabeza, se realizó el 20 de diciembre del 87 en la cancha del Club Atlético Los Andes, junto a Los Violadores. Mollo, el guitarrista, recordó más tarde que esa noche, ante poco más de 500 personas, momentos antes de ejecutar una poderosa versión de "Fuck You", Luca dijo: "ahí va la última". Dos días después fue encontrado muerto en la casa de una amiga, a la edad de 34 años víctima de una cirrosis.