
Hoy les hablaré de Jurasic Park. Película llena de dinosaurios, gritos y efectos especiales. Me gustó porque tiene hartos dinosaurios, incluso hay uno que se come a un guatón con lentes. Si me preguntan cual es la moraleja que nos deja esta película de Steven Spielgberg, yo diría que es la siguiente: los judíos de Hollywood hacen muy buenas películas cuando tienen los recursos.
Seguramente usted ya vio la película así que rellenaré el resto de la columna hablando de que Chile es el país con mayores índices en desigualdad social en el grupo de la OCDE, esto se produce porque vivimos en una selva prehistórica en donde los dinosaurios más grandes se comen a los más chiquititos cuando no hay algún grado de control por parte del estado.
Si comparamos la situación de Chile con lo vivido en Jurasik Park I, podremos ver que empieza a quedar la cagada cuando un guatón corrupto, que probablemente estudió economía en la Universidad de Chicago, quiere vender los genes de criogenia de los dinosaurios. Para esto sabotea el estado regulador de la isla jurásica y sin quererlo termina entregando plena libertad a los dinosaurios más pillos, es decir los Velocirraptors, que en el caso de esta película se terminan comiendo a los humanos.
Algo similar es lo que pasa con las empresas, que actúan libremente y terminan comiéndose a los humanos. Los velociraptors de La Polar comiéndose a sus clientes humanos. Y no solo eso, después los Dinosaurios se ponen imperialistas y se van a comer a los humanos a la ciudad, como en Jurasik Park 2. Es como cuando los dinosaurios chilenos llamados Falabella o Lucketi se van a comer a los humanos de Perú, Colombia y Argentina.
Espero que esta analogía, bastante mala por cierto, les sirva para reflexionar acerca de la importancia que tiene los dinosaurios en la economía.
1 comentarios:
jajjajajajajajajajajajajajajaja excelente columna XD
Publicar un comentario en la entrada